Dentro de un catálogo tan extenso, duradero en el tiempo e influyente en la historia de la música como el de Gibson, hay sin duda unas cuantas guitarras que son hoy por hoy auténticos iconos. Tanto de géneros concretos, como de la propia casa. Curiosamente, una de ellas no es, tal vez, la primera que vendría a la mente de muchos si se le preguntara por el modelo más característico de Gibson. Y, sin embargo, es el único que lleva en producción ininterrumpida desde hace más de 5 décadas: la ES-335.