Hemos hablado por aquí en varias ocasiones de la importancia del altavoz en la configuración de nuestro tono o timbre personal. Ya sabes, ese sumatorio de nuestra técnica y todos los elementos que componen nuestra cadena de sonido: guitarra, cuerdas, pastillas, cable, pedales, ampli, válvulas y, por supuesto, el elemento final, el altavoz, que es el que en definitiva convierte el voltaje en que transmutó nuestro sonido de nuevo en ondas sonoras.