Para todos nosotros en Gibson y Epiphone es un placer darle la bienvenida a Matt Heafy al grupo de estrellas que han recibido el honor de tener una edición limitada Epiphone de su guitarra, incluyendo a Slash, Frank Iero, Joe Bonamassa, Zack Wylde, Dwight Yoakam, John Lennon, y B.B. King.

Trivium ha vendido millones de discos alrededor del mundo y su prestigio definitivamente ha traspasado fronteras. Y Matthew K. Heafy ha sido responsable, en gran parte, del sonido y sello de la banda. Y esa explosión comenzó hace varios años, en la época de la escuela secundaria.

Hoy hablamos con Matt sobre sus nuevos modelos Epiphone signature: Epiphone Ltd. Ed. Matt Heafy Les Paul Custom y la Ltd. Ed. Matt Heafy Les Paul Custom-7 seven-string, consejos para grabación, técnicas en el estudio y algunos detalles inspiradores.
 
Gracias por esta charla y felicitaciones por el lanzamiento de tus modelos signature. Háblanos del proceso desde que se comenzó a hablar de esta guitarra…
Era la primera o segunda vez que participaba en la feria musical Frankfurt Musik Messe en Alemania y tuve la oportunidad de conocer a Jim Rosenberg (Presidente de Epiphone). El sabia de mi gran amor por las guitarras Epiphone y Gibson, hablamos y en el curso del día eventualmente me dijeron que Epiphone quería hacer un modelo signature Matthew Heafy.

Sobra decirlo que estaba absolutamente sorprendido. Algo muy importante para mí cuando estábamos pensando sobre mi modelo signature, fue la creación de un instrumento no solo que supliera mis necesidades en el escenario y en el estudio sino que también fuera de un precio accesible al público, para quienes aprecian la música que hago. El hecho de que Epiphone estuviera de acuerdo en esta difícil tarea, hizo que todo lo que ha rodeado el proyecto sea increíble. Con Epiphone hemos creado el perfecto instrumento y finalmente lo tenemos disponible.

Has mencionado en algunas entrevistas que el saxofón fue tu primer instrumento, ¿cómo fue la transición a la guitarra?
Inicialmente comencé con la guitarra como a los 11 años de edad. Para todos los chicos tomar una guitarra hace parte de ese pasaje en nuestras vidas en el que queremos ser cool. Mi padre siempre toco la guitarra, así que de cierta forma quería emularlo en su habilidad como guitarrista versado. Y poco a poco lo alcancé, ensayando mucho y practicando con mi primera banda, un grupo de pop-punk. 

Viviendo en Orlando (Florida) y no siendo muy expuesto a lo que era el metal, el pop-punk y ska era todo lo que rodeaba mi conocimiento musical. Mis ‘habilidades’ no se podían considerar como un verdadero talento y no podía entrar a una banda. Con esa frustración y tratando de encontrar algo nuevo, un compañero de clase me prestó el ‘Black Album’ de Metallica. Ese álbum de Metallica fue mi primera inmersión en el metal, y desde esa primera experiencia sabía que era la clase de música para mí. Así que el régimen iba de 1 a 6-8 horas por día. Me encerraba en mi cuarto y practicaba, trataba de aprender la mayor cantidad de música que pudiera. Al interpretar “No Leaf Clover” en octavo grado en un concurso de talento con un compañero mío en la batería, me permitió una audición en una banda de la escuela secundaria local, esa banda es Trivium… el resto es historia.

Para guitarristas que no están familiarizados con un instrumento de siete cuerdas, ¿cómo llegaste a ella?
Como guitarrista siempre buscamos fuentes de inspiración para potenciar nuestros nuevos sonidos, ritmos o lo que sentimos; algunas veces ese elemento puede ser un pequeño detalle, una nueva táctica o en otras una cuerda extra. Desde que comencé a seguir a John Petrucci tocando con Dream Theater y Ihsahn tocando en el disco último disco de Emperor: Prometheus: The Discipline of Fire and Demise, definitivamente me inspire en tratar esa guitarra con la ‘cuerda extra’. Y cuando comenzamos los ensayos me di cuenta que estaba escribiendo música como nunca antes lo había hecho y encontré nuevas formas de explorar y enfrentar la música. Sin haber completado todas las opciones de las seis cuerdas, definitivamente sentía que era el momento de un cambio.

Con el tercer disco de Trivium – ‘The Crusade’ – se puede notar que con la séptima cuerda se abría un nuevo vocabulario en la instrumentación que no teníamos en nuestros discos anteriores. Para el momento de ‘Shogun’, los muchachos en la banda ya se habían acostumbrado a la séptima cuerda. No es para todos, pero si puede funcionar para quienes quieren encontrar nuevas dimensiones en el sonido y forma de tocar.

¿Qué consejos tienes para los guitarristas que están comenzando?
Todo lo que has oído o visto en otro músico o instrumento (en este caso la guitarra) tu lo puedes hacer. Todo lo que se ha hecho se puede repetir con práctica y una correcta ética de trabajo. Una de las cosas que considero más importantes es tener un sitio especial para practicar, un lugar en el que nadie te moleste y en el que puedas retarte constantemente.

Obviamente si estas solo practicando y es algo informal, puedes tocar en cualquier parte, en el sofá, viendo televisión o cualquier lugar. Pero si quieres mejorar tu nivel y tomar en serio, la palabra clave es disciplina. Ese lugar especial de práctica te permitirá oír cada nota que tocas, alejarte de distracciones, tener una adecuara postura sentado o de pie y hacer todo con calma y con un metrónomo.

Aprendí hace tiempo, gracias al video instruccional de John Petrucci ‘Rock Discipline’, que el metrónomo es uno de los elemento más importantes para cualquier músico. 
Tienes que decidirte en lo que quieres mejorar, conocer tus fortalezas y debilidades y encontrar ejercicios o crear ejercicios que puedan fortalecer tus debilidades. Y con todos ejercicios, riffs o canciones, involucrar el metrónomo. Trabaja tu música en un tiempo lento y trabaja en aumentar poco a poco hasta que tengas la velocidad en la que te sientas cómodo.
La guitarra es como practicar cualquier deporte, tienes que trazarte metas, crear un plan para mejorar y gradualmente ir fortaleciendo los numerosos aspectos de lo que significa tocar guitarra.

¿Qué te puede hacer indicar que debes usar una guitarra de seis o siete cuerdas?
Quizás sea un asunto más científico, que involucra el rango de tu voz, entonación, un amplio rango de notas musicales, etc. Y se debe completar con eso que sientes como músico. Cuando te sientas con una guitarra de seis o siete cuerdas creas riffs y música de una forma diferente. Con el próximo disco de Trivium se que debía ser con una guitarra de seis cuerdas, con mi proyecto alterno – Mrityu – sabia que debía confiar en la de siete cuerdas para crear riffs mucho mas técnicos. Cuando tienes una guitarra de siete cuerdas sabes que te enfrentas a tocar de una forma más técnica. Una vez lo entiendes es algo natural.

Imaginamos que estarás llevando tu nuevas guitarras custom al estudio. ¿Cómo te estás preparando para esas sesiones de grabaciones?
Ya he completado cerca de ocho meses con la segunda ronda del prototipo de la guitarra MKH Prototype Epiphone Les Paul Customs (6 y 7 cuerdas) en la gira (más de 16 meses de gira mundial en el ciclo) y sé que son guitarras de gran fortaleza y soportaran todas mis exigencias. Ambas estarán conmigo en Austin (Texas) donde estaremos trabajando en el sexto disco de Trivium.

Para estas sesiones hemos estado escribiendo por más de un año y tenemos revisadas entre 25 y 30 canciones y nos decidiremos por las mejores 15-18 de ellas. Hemos estado ensayando mucho para producir demos impecables, con la ingeniería de nuestro bajista y genio de Apple Logic, Paolo Gregoletto, tanto en guitarras y voces. Y esas canciones las he estado oyendo constantemente en el gimnasio o cuando manejo, tratando de que la música se quede en mi cabeza. Y fuera de los ensayos de estas canciones quiero asegurarme de mantenerme en forma para tocarlas, cantar, improvisar en la guitarra y trato de cantar regularmente para asegurarme que mi voz este fuerte y bien para el momento de la grabación. 

¿Cómo trabaja Trivium con los arreglos antes de iniciar una sesión? ¿Cuánto trabajan como grupo en esto?
Cuando se tienen 25-30 canciones para elegir un grupo de 15-18 para el próximo álbum hay constante trabajo en lo que tiene que ver con la música. Somos muy exigentes entre nosotros mismos, tratando de hacer las mejores canciones para nuestros discos, esto quiere decir que constantemente re-escribimos y revisamos el material hasta que consideremos que esté listo.
Típicamente por estos días 1 de los 3 guitarristas (el bajista Paolo toca guitarra y escribe también) crean la mayoría, luego completamos la canción con Apple Logic en forma de demo para presentarlas al grupo. Desde ahí si no hay cambios comenzamos a trabajar en el demo adecuado. El proceso de arreglo en la banda varía de canción a canción, pero definitivamente dedicamos tiempo a escribir.
Hemos estado trabajando en canciones, desde uno hasta siete días a la semana mientras estuvimos en la gira el año pasado.

Cómo ha cambiado la dinámica en el estudio con el paso de los años. Algunas bandas trabajan más en el estudio, usan mas overdubs... otros se relajan más. ¿Cómo es ese estilo de trabajo para ustedes?
Con cada álbum siento que la composición de canciones va mejorando. Y creo que eso tiene que ver con la constante practica en la guitarra. Entre más prácticas, mas canciones escribes, mejor eres al momento de hacerlo. No todos los guitarristas son compositores y no todos quienes saben la técnica de shredder o con entrenamiento clásico pueden escribir una canción.

Lo que he aprendido con la composición es que el peor momento para escribir es cuando tienes la clara meta de escribir una canción. Mi mejor material para este álbum, y quizás el mejor de todos los discos anteriores, ha surgido cuando estoy ensayando o practicando, con un riff que surge de un momento cualquiera. En algunas ocasiones incluso algunas letras o coros vienen a mi cabeza, por ejemplo el coro de "Throes Of Perdition" me llegó a la cabeza mientras esperaba mis maletas en el aeropuerto internacional de Orlando, luego corrí a grabarla en mi teléfono para asegurarme que no se me olvidara.

En la banda, somos consientes que solo escribiremos lo que seamos capaces de tocar y cantar en vivo. No usamos trucos, cosas pre grabadas, músicos de acompañamiento u otras ayudas en vivo. Todo lo que hacemos en el estudio lo hacemos en vivo y debe ser hecho por los cuatro músicos de Trivium en el escenario.

Para esos músicos que graban en casa, en sus sótanos, salas, etc. Puedes dar algunos consejos para encontrar el tono y lograr una reproducción fiel, micrófonos, etc.
Para quienes están en casa quiero decirles que cuando tocan en casa y si hacen demos no necesitas una gran cantidad de procesadores, amplificadores, necesitas un set simple. Si trabajas para mejorar hay que practicar y practicar que te permite realmente oír lo que estas tocando, sin mascaras, tal como sale de tu guitarra.

Mi set de práctica en casa y de gira es exactamente el mismo, un Roland Micro Cube, una cómoda banca, un stand para la guitarra, para que no la dejes contra la pared y un metrónomo Siempre toco con baja ganancia para realmente enfocarme en lo que estoy haciendo, así en el estudio y en el escenario. Siempre quieres oír lo que los guitarristas están tocando, no lo que su distorsión produce.

Para demos, en Trivium usamos Apple Logic, un amplificador Line 6. Para los demos de Mrityu uso una interface que conecto a mi computadora, Apogee Duet. Si estas en un estudio y de ese demo depende que te firmen o si estas en una banda con contrato, pues usar la mayor cantidad de equipo que tengas disponible. Si tienes acceso a amplificadores originales Peavey 5150 y 5150, con una ecualización que hayas estudiado. Y para mayor seguridad, nunca subas todo hasta 10 u 11.
En vivo, Trivium usa Fractal Ultra. Creo que entre menos elementos hayan entre mis manos y los oídos de la audiencia es mucho mejor. En el estudio, sin embargo, nunca usamos amplificadores digitales para una grabación real, pero para demos, lo mejor es ser simples.

¿Tendremos sorpresas en el próximo álbum de Trivium?
Es muy difícil de decirlo sin ensenar la música, pero lo que sí puedo decir es que nuestro siguiente disco tiene todo lo mejor que hemos hecho en nuestros cinco álbumes anteriores, todo en uno solo.
A comienzos de este año tuviste un show acústico por primera vez háblanos de esa experiencia…
Increíble, fue una sensación muy interesante pues sentí gran nerviosismo antes del primer y segundo show. Nunca me pongo nervioso con los shows de Trivium, luego de hacer muchos, pero con los acústicos es diferente. Creo que me sentí como al comienzo y por fortuna todo salió muy bien. Estas presentaciones se hicieron para eventos benéficos.