La banda de rock español Lori Meyers se ha convertido en uno de los grupos más destacados de la movida indie en su país. Con más de 15 años de carrera, seis discos de estudio editados, se preparan para su primera expedición por territorio Americano, y con un gran debut, el festival South by Southwest. En esta ocasión hablamos con su guitarrista y vocalista Alejandro Méndez sobre su próxima aventura, el movimiento del rock en España y sus guitarras Gibson.

¿Qué esperan de su visita a Austin para South by Southwest?
Estamos muy motivados porque es un evento importante e interesante, no solo para nosotros como banda que tocaremos sino también como espectadores pues tendremos la oportunidad de ver una gran variedad y cantidad de artistas que estarán tocando allí. Hemos hablado con amigos que han estado antes y tenemos una gran expectativa. De hecho será la primera vez que toquemos en América, pues aunque hemos viajado anteriormente para grabar discos será nuestro debut en el escenario.

¿Cuál es la importancia para ustedes de un festival como SXSW?
Es el escenario natural de las bandas independientes. Nosotros venimos de la onda independiente y como fanáticos y admiradores de la música americana será muy interesante vivir esta experiencia.

En España precisamente se ha vivido una gran movida de festivales y encuentros de bandas…
Si, diría que a partir del 2000 se inicio una serie de festivales y encuentros que realmente se convirtió en una explosión de eventos para bandas independientes. Todos han crecido y con el tiempo se han transformado en eventos muy importantes. Nosotros hacemos parte de esa movida, en gran parte nuestro crecimiento ha sido en estos festivales, como Primavera Sound o Benicàssim, que no solo hay en las principales ciudades sino en las ciudades pequeñas que le han abierto espacio a la música independiente.

¿Cómo ha influido la situación social y económica de España en los movimientos musicales?
La cultura y el arte siempre han tenido una participación muy importante en momentos de crisis, guerras, revoluciones… la cultura nace como respuesta de esa necesidad a crear y en los últimos y aunque se cierren puertas y oportunidades, la creatividad nunca se acabara. Es más, surgen letras y melodías que con el tiempo representaran esos tiempos difíciles.

La unión entre bandas es algo determinante para superar las crisis
Es verdad, creo que los artistas deben estar unidos, crear un movimiento solido que ayuda a que las condiciones mejoren, que haya mayor respeto. Quizás en los noventa, cada artista iba por su lado, siempre con respeto entre ellos, pero cada uno por su propio camino. Yo siento que en los últimos diez años los grupos en España tienen una gran armonía, hablamos entre nosotros, nos preguntamos cosas, compartimos información, contactos. Hay una verdadera comunicación y ayuda a que esa comunidad indie sea solida y comparta muchas cosas. Es clave y muy importante.

¿Cómo fue llegar a Sebastian Krys para que fuera el productor del más reciente álbum de Lori Meyers?
El contacto se dio a través de Universal, mientras él trabajaba en un disco en Madrid. Tuvimos una cita para cenar, luego fuimos al estudio y grabamos una canción. Tuvimos una química instantánea, nos entendimos muy bien y logramos un ambiente de trabajo muy bueno en Los Ángeles, donde luego grabamos el disco. No solo aprendimos con el cuestiones de grabación, también nos ayudo a quitar algunos prejuicios, a abrir la mente y romper con algunas etiquetas que teníamos. Nos aportó mucho y fue una gran experiencia el grabar con él y su equipo.

Hablemos de guitarra… ¿tienes algunas Gibson en tu ‘arsenal’?
Si, tengo una Les Paul Custom de los ochenta, pesada, fuerte, llena de rock y con la que me gusta tocar en las canciones más pesadas. Es muy buena para los solos…también tengo una Gibson 339 que me gusta mucho también porque es versátil. Logras una gran variedad de sonidos, agudos, otros más limpios pero siempre puedes jugar con esos sonidos fuertes. Aunque nunca he tenido una 335, es muy similar, te da diferentes matices, el cuerpo es muy cómodo y además luce muy bien en el escenario.

¿Y acústica?
Tengo una J-45, es una reedición del modelo clásico, es muy bonita, tiene sonidos limpios y me gusta bastante.

¿Algún otro modelo que te llame la atención?
Hace algunos años tuve una Epiphone Firebird, con ese sonido tan rockero y fuerte, con un cuerpo poderoso. Me gustaba mucho pero luego la vendí porque quería cambiar algunas de mis guitarras, pero siempre ocupara un lugar especial entre mis instrumentos preferidos.