Son tres, son de Madrid, y llevan ya unos cuantos años dejándose oír, mucho y muy fuerte, por los garitos de punk-rock de la ciudad. Ningoonies lo forman Dani (guitarras y coros), Luna (bajo y voz principal) y Ramón (batería), y acaban de sacar un nuevo álbum de estudio bajo el título de Videoclub, un directo con uppercut de remate repleto de guitarras rabiosas, melodías pegadizas al cuadrado, chistes sobre superhéroes, historias de amor y hasta canciones en italiano.
 
Precisamente con Dani, que también está a cargo de la producción y mezcla del último trabajo de este trío madrileño, hablamos largo y tendido sobre power-pop y humor referencial, la belleza del sencillo combo guitarra-cable-ampli, si hay lugar en el punk para el romanticismo y, en fin, lo complicado que es sacar un disco adelante en España. Y sobre el que ellos han logrado sacar pese a todo, claro... ¡Y van unos cuantos!
 
 
El Tiempo en Mis Manos, vuestro disco anterior, salió en 2010. En octubre de 2012 sacasteis por fin nuevo trabajo, Videoclub... ¿Qué es esto de tener que esperar más de dos años para un nuevo álbum?
Realmente es un tiempo que pasa en poder reunirse lo suficiente, ir grabando, sacarlo, hacer la portada, que lleguen las copias... no es necesariamente porque necesitemos ese tiempo para componer, porque siempre tenemos canciones en la recámara. Pero al no dedicarnos a esto de la música (¿todavía lo hace alguien?), cuando nos queremos dar cuenta han pasado casi dos años.
 
Videoclub vuelven a ser 15 temas (temazos en muchos casos, pero ahora hablaremos de eso)... ¿Tenéis fijación con el 15? ¿Es la cifra mágica del pop-punk?
No habíamos caído en eso, de hecho solemos grabar más. Siempre dejamos fuera algún tema. Más que el número de temas, nos gusta que los discos no pasen de treinta o cuarenta minutos. Nos parece una buena duración para el punkrock. Los discos largos nos aburren.
 
Contadnos un poco: ¿por qué “Videoclub”?
El título nos funcionaba a varios niveles, recoge muchas de nuestras influencias y la temática de varias de las canciones que incluye y, luego, habla de otra época, de un lugar en el que se ponían cosas en igualdad de oportunidades y la gente decidía qué quería llevarse.  Un poco como un disco, ¿no?
 
El libreto es espectacular... habladnos un poco de él.
Nos gusta dar un valor añadido al que se lleva el CD, nos encantan los libretos, los dibujicos, las fotos, leer las letras, así que intentamos dar lo que nos gusta a nosotros encontrarnos al comprar uno.  En este caso, la temática videoclubera daba mucho de sí y tuvimos la suerte de que el sello que nos lo saca, Waterslide Records, nos dejó hacer lo que quisimos. El resultado es una serie de portadas de pelis re imaginadas por varios artistas amigos de Ningoonies para que encajasen en la balda de nuestro videoclub.
 
Hay tres elementos que me parecen esenciales en Ningoonies: la velocidad y energía del punk-rock, las melodías del power-pop y el humor referencial con citas de cómics (Doctor, Te Extraño en Videoclub) o ciencia-ficción (Asimov, en El Tiempo en mis Manos)... ¿Esto es consciente u os sale natural?
Ambas. Somos conscientes de los temas que ocupan nuestra cabeza a la hora de componer, pero es un proceso totalmente natural, inmediato. Lo que sí nos ha pasado es escribir una canción en cinco minutos y descubrir luego de que va realmente.
 
No sé si soy yo, que estoy enganchado al tema Psicoempatía, o en Videoclub hay un poco más de “temas personales”, por decirlo de alguna manera. Incluso un poco más de romanticismo...
Bueno, siempre hemos equilibrado de alguna manera la temática más convencional del género punkrockero con temas más personales y el romanticismo descolocado está claro que es parte de todo esto. Lo que si nos gusta, tanto en canciones típicas de zombis o chicas, como en las más personales, es que traten de algo más de lo que pueda parecer. Jugar un poco con los tópicos para ir a algún lado con ellos.
 
Os habéis puesto también un poco juguetones: vocoders, ska... ¡canciones en italiano! 
Si, Ningoonies es nuestro juguete y, como tal, hacemos lo que nos divierte con él. Afortunadamente, tenemos un puñado de gente a los que les gusta y nos compran el disco y vienen a vernos.  Siempre hemos metido canciones raras o que se salen de lo normal, mientras que haya un equilibrio que se decante hacia el ningoonismo punkrocker, todo puede pasar. Nos encanta meternos en jaleos y salir de ellos como podamos, lo hace un poco más interesante.  De todos modos, nuestro primer amor siguen siendo el punk rock, el hardcore melódico o el power pop.
 
¿Cómo trabajáis las canciones en Ningoonies? ¿Hay un plan trazado o todo sale de forma espontánea?
Es totalmente espontáneo.  La mayoría de las veces, aparecen de la nada, con su letra, su música y, si me apuras, hasta su redoble de batería y su punteo. Otras veces sí hemos dicho que queremos hacer un tema sobre algo en concreto, o que suene de determinada manera, pero, en general,  suelen salir rápidamente y por sorpresa.
 
¿Satisfechos de cómo evoluciona la banda y del resultado con Videoclub?
Encantados. Nos da rabia no poder dedicarle más tiempo a la banda, pero el resultado del disco y del grupo nos parecen perfectos. Estamos encantados de habernos conocido.
 
Dani, a ti se te suele ver con una Gibson colgada a todas horas. Háblanos de ella...
Llevo una SG o una Joan Jett Signature Melody Maker. Son guitarras que tienen todo lo que necesito, suenan bien, son cañeras, no pesan un quintal, son bonicas y con mástiles rápidos.  
 
Ninguno sois demasiado aficionados a llevar mucha parafernalia en cuanto a pedales y demás... ¿El sonido de Ningoonies es “enchufar y listo”?
Si, realmente no queremos reinventar nada, un ampli, una guitarra y un cable. Si a los Ramones les valía, no vamos a ponernos especialitos.
 
¿Qué hay en el horizonte para Ningoonies? 
Tenemos varios conciertos y festivales en lo que nos han ofrecido tocar, intentaremos sacar tiempo para tocar más fuera de Madrid y seguiremos ensayando, grabando y pasándolo bien.
 
Muchas gracias por vuestro tiempo, ¡y a seguir con el rocanrol!
Gracias a vosotros. Un saludo ningoonie.