Desde Chile hablamos con el director musical de la banda de Alejandro Sanz, Michael Ciro. Su recorrido incluye una amplia trayectoria como guitarrista de sesión y de gira con artistas como Madonna, Mariah Carey, Alicia Keys, Notorious B.I.G., Luther Vandross, Stevie Wonder, Sara Devine,John Legend, Little Richard, David Bowie, David Sanborn entre muchos otros. Con su experiencia, sus consejos y punto de vista sobre la música son imperdibles.

¿Cómo va la gira?
El tour va muy bien, hemos visitado muchos países, muchas ciudades a las que regresamos, vemos caras familiares y conocemos algunas nuevas. Estas giras son muy emotivas, Alejandro tiene muchos fans por todo el mundo y el cariño que se siente en los conciertos es único. Por estos días estamos en Suramérica, venimos de Argentina, Perú, Uruguay, una gran serie de fechas en Argentina y por ahora giraremos en este lado del mundo hasta finales de mayo cuando comenzamos el tour por España.

¿Cuántos años viajando por Latinoamérica?
En este 2013 van a ser 20 años desde que vine con la banda de Emmanuel por primera vez y bueno, ya van casi 10 de estar trabajando con Alejandro, sin duda mi jefe favorito de todos y eso que he trabajado con grandes personas pero sin duda Alejandro como jefe, compañero de banda y amigo está fuera de concurso.

¿Cómo llegaste a trabajar con Alejandro Sanz?
Albert Menéndez, quien ha trabajado con Shakira, Alejandro y otros artistas latinos me llamó un día para decirme que necesitaban un guitarrista para la banda de Alejandro, hice la audición y comencé en la gira en el 2004 y desde el 2006 soy el Director Musical.

¿Cómo es el proceso para un músico de sesión, de estudio a ser un músico de giras mundiales?
Básicamente y en mi caso personal todo pasa por ser un músico de mente muy abierta. Yo nací en Nueva York, crecí en una de las ciudades donde la diversidad musical es muy grande y en la que no solo tienes una gran competencia sino un nivel muy alto de artistas en general. Creciendo en estudios, en grabaciones, en sesiones te acostumbras a oír y participar en muchos géneros y estilos musicales. Y si quieres crecer como artista tienes que tener la cabeza abierta para aceptar propuestas y proyectos que, en teoría quizás no te llamen la atención, pero que pueden, al final, ser un trabajo muy interesante. Quizás no conozcas el idioma o al artista en sí, pero si estás dispuesto a aprender te puedes llevar sorpresas muy gratas. Además como artista es un reto personal el saber, entender y disfrutar otros géneros musicales. Es todo un reto artístico que no solo pasa por tocar música, también pasa por crear y ser partícipe de un show en vivo del cual eres parte y soporte de una banda.

¿Qué te ha impresionado de Alejandro Sanz como músico?
Que es un músico muy completo. No solo es muy bueno escribiendo y creando letras, también tiene un gran poder de composición, de jugar con melodías. Tiene un estilo pop muy original y realmente me gustó su música desde que lo conocí.
 
¿Cuál es la gran diferencia que has encontrado del publico anglo con respecto al público en Latinoamérica y España?
La lealtad es impresionante. Veo personas en los shows hoy que hace 10 años iban a un concierto de Alejandro. Esto le permite al artista una mayor longevidad, de girar constantemente y de seguir muy vigentes con el paso del tiempo, algo que para muchos artistas es difícil de alcanzar. Además el artista crece y madura de la mano del público y es un proceso muy interesante, por eso vemos que los shows son llenos a donde quiera que vayamos.

¿Culturalmente que es lo que más has aprendido a disfrutar de girar por Latinoamérica y España?
La oportunidad de conocer ciudades y lugares increíbles. Otro punto interesante es la comida. Al nacer en Nueva York estas expuesto a todas las culturas, las comidas de Puerto Rico, Colombia, Venezuela, etc., todos ya sabemos la comida típica en cada país por lo que aprendes en Nueva York, pero cuando viajas al lugar de origen sabes que es el verdadero sabor. Lo real y autentico. Así que es un placer disfrutar un buen ceviche en Perú, la carne en Argentina, un buen rodizio en Brasil, las tapas españolas y así puedo seguir todo el día hablando de comida (risas). 

Y además viajas con tu familia
Si, es algo que no tiene precio. Alejandro permite que viajemos con nuestras familias y en mi caso que mi esposa Sara Devine hace parte de la banda, viajamos con nuestros dos hijos. En cada país logramos tener una niñera para que nos acompañe mientras estamos en los ensayos o shows pero cuando tenemos días libres tratamos de aprovechar al máximo para pasear y que ellos también disfruten lo que es girar por todos estos países tan increíbles. Es otra razón por la cual el trabajo con Alejandro es muy especial, es un ambiente muy familiar el que vivimos en la banda y así disfrutas mas la gira.

¿Explícanos como fue el proceso para los arreglos y el show de esta nueva gira?
Primero nos reunimos Alejandro y yo a oír el disco nuevo, decidir la instrumentación, los arreglos de las nuevas canciones y las variaciones que deberían tener con respecto al disco. Luego sacamos un listado de 30 canciones que ensayamos en España durante dos meses completos. Luego un proceso final de tres semanas con la banda, coordinando las visuales de videos, luces, etc., siempre con Alejandro con nosotros.

¿Cuál puede ser un buen consejo para los jóvenes músicos que están comenzando como músicos de sesión o en sus bandas?
La base es entender que ser músico de sesión te abre las puertas también para girar con una variedad y diversidad de artistas muy interesante. No hay que tener miedo a participar en sesiones, en recibir esa llamada que te puede invitar a una gira que te puede llevar a otro trabajo etc. Hay que tener la mente muy abierta y otro consejo básico es aprender a leer música. Quizás a un nivel básico pero con el suficiente para estar en un estudio o n un escenario ante el reto de tocar una canción desconocida que debes hacerlo sin mucha preparación o contra reloj. 

Esto lo aplico hoy en nuestros shows con Alejandro, pues él tiene constantemente invitados en cada país y debemos prepararnos para cambios de último minuto y con partituras y con muy poco o nada de tiempo para ensayar durante la prueba de sonido. Esto es fascinante para mí, son cambios inesperados en cada show y eso es un verdadero reto, ver los arreglos nuevos, la coordinación con el video, la luz. Alejandro tiene muchos amigos y cada invitado es un reto musical, fantástico.
Hay que tocar todo el tiempo, ensayar mucho, practicar diferentes estilos y géneros y ser capaz de tocar bien, no solo como fan, sino a un nivel que sea profesional. 

Cuando hablo de oportunidades, por ejemplo a veces llegan esas llamadas de un proyecto soñado que llegó porque alguien más conoce tus trabajos previos. Hablo, por ejemplo de la banda sonora de la película ‘Soul Men’ de Bernie Mac y Samuel Jackson y en la que pude trabajar en la música de personas que admiro como Stanley Clarke, George Duke y Buddy Williams. Y son sesiones en las que estas nervioso y eso te recuerda que cada trabajo es una nueva oportunidad y hay que hacerlo muy bien. 

¿Y cómo enfrentar las audiciones?
Cuando vas a una sesión de grabación o una audición debes ir feliz, convencido de tu talento, seguro de lo que haces. No ir miserable, con cara de amargado, la vida es muy corta y hay que disfrutar cada oportunidad que te llega. Esa cara de frustración o de que no estás disfrutando se refleja y quizás te pueda cerrar una nueva puerta que te estaba esperando. Tenemos un gran trabajo y debemos que disfrutarlo al máximo.
Hay que respetar la música de los demás, no subestimar el talento o logros de otros artistas.

¿Hablemos e tus guitarras, alguna SG o Les Paul?
Mi primera guitarra fue una SG 1970 que mi madre me regaló. Luego por problemas de dinero tuve que venderla y mis amigos más cercanos sabían que la SG tenía un gran significado para mí y luego un amigo me obsequio una SG nueva del 74. Para mi es más versátil, el cuerpo de la SG me gusta, me siento cómodo, quizás la Les Paul sea más pesada y es perfecta para ese ‘power cord’ que cada canción necesita. La SG para sorpresa de muchos, es muy buena para una guitarra rítmica. La he llevado a sesiones de R&B y da un sonido diferente, sorprendiendo a los productores e ingenieros. Yo soy más de SG, perfecta para rock, solos y sonidos pesados. Y tengo una Gibson Hummingbird y una J-200 que tengo desde 1992, es perfecta para mí, me acompaña desde hace tiempo y me encanta.