A través de los años, el mundo de la guitarra eléctrica ha contado con una cantidad significativa de modelos icónicos; instrumentos que han capturado la imaginación de tanto los guitarristas que los han empleado como también a los fanáticos que identifican a sus favoritos con dichas guitarras: The Edge de U2 con la Explorer, Steve Howe con la ES-175, Tony Iommi y Angus Young y sus SG, Jimmy Page y la EDS-1275, Randy Rhoads con la Les Paul Custom, entre otros.
 
De esta última es que queremos abundar en esta oportunidad, específicamente una variación que tiene su propia mitología dentro de un historial significativo.
 
Aunque no es su nombre propio sino un apodo que adquirió cuando Les Paul pidió en 1953 una versión más sobria de la guitarra, la Black Beauty fue la primera de la entonces nueva línea Les Paul Custom.
 
A petición del legendario guitarrista fue diseñada para que luciera como el equivalente de un traje formal, lo cual se refleja claramente en su acabado negro, la caoba de la cual se fabricó, sus detalles dorados y demás toques cosméticos de la guitarra. 
 
Más adelante sufrió varias modificaciones hasta que fue finalmente el modelo fue descontinuado en 1960. Eventualmente la magia de la Black Beauty haría un retorno a las líneas de producción, y ya para 1968 se reintrodujo la Les Paul Custom. Es bueno tomar en cuenta que aunque la guitarra se vio modificada entre 1968 y el 2004, sigue gozando de la fama y el prestigio de que siempre ha tenido.
 
Ahora bien, hay quienes opinan que la Black Beauty es simplemente una Les Paul Custom pintada de negro y que no entienden porque tanto fervor hacia ella.
 
Pues, como alguien que ha disfrutado en el pasado de este modelo y que continua haciéndolo hoy en día, tengo que decirles a aquellos de ustedes que aún no han tenido el gusto y el placer, que es una guitarra de la que se enamora uno fácilmente. Pero si tengo que aclarar que ciertamente, al igual que muchas otras guitarras icónicas y particulares, la Black Beauty no es para todo el mundo.
 
No es un instrumento sutil, ni en su diseño, ni su peso físico, ni su expresión sonora; y requiere inicialmente de un compromiso real de parte del guitarrista, pues a primera cita su muestra imponente de una manera que algunos encontrarán no del todo agradable.
 
Pero si se deja uno seducir será un amor de siempre con un instrumento sin igual. 
 
Entre las figuras consideradas usuarios fieles de la Black Beauty o quienes simplemente decidieron en alguna etapa importante de sus carreras optar por disfrutar del aura y majestuosidad de este instrumento único, se encuentran guitarristas de la talla de Berton Averre (The Knack), Matthew Caws (Nada Surf), Robert Fripp (King Crimson), Doug Gillard (Guided By Voices), Dave Grohl (Foo Fighters), Steve Hackett (Genesis), James Hetfield (Metallica), Mick Jones (Foreigner), Robbie Krieger (The Doors), Albert Lee (cuya Black Beauty del 1958 se la obsequió Eric Clapton), Jimmy Page (Led Zeppelin), Keith Richards (Rolling Stones), y probablemente el más identificado con el modelo—después del propio Les Paul, por supuesto, nada menos que Peter Frampton. 
 
No solo muestra Frampton su Black Beauty en las portadas de sus álbumes ‘Frampton’ [A&M-1975] y el mega éxito en vivo e icónico disco doble de los años setenta ‘Frampton Comes Alive’ [A&M-1976], sino que además esta tiene una historia muy especial. En 1980 un avión de carga en que viajaba la guitarra se estrelló rumbo a Panamá y la Black Beauty del ‘54 se consideró destruida…hasta que apareció poco mas de 30 años después en Curazao y le fue devuelta a su dueño. Inmensamente agradecido y estupefacto por su reaparición, Frampton en aquel entonces dijo de la guitarra, “¡Voy asegurarla por dos millones de dólares y nunca la voy a dejar salir fuera de mi vista jamás!” 
 
A propósito: contrario a la creencia popular, la icónica “Old Black” de Neil Young no es una Black Beauty sino una Goldtop de 1953 que fue pintada de negro por el dueño anterior, quien no dimensionaba el cambio que estaba haciendo.
 
Sin duda es una guitarra única, icónica, llena de historia y que sigue siendo considerada, por muchos, como uno de los instrumentos más especiales que ha creado Gibson.