Los micrófonos P-90 tiene una muy bien ganada reputación como una pastilla tipo single-coil con un sonido grande, “gordo” y potente, no necesariamente el que se asocial con el que generan los single-coil. 

Así que cuando se trabajó en el diseño de la Les Paul Melody Maker, la tarea que tenía el gurú de micrófonos Gibson, Jim DeCola, era inventar pastillas que valieran la reputación de los P-90, pero acomodándose al objetivo de la Melody Maker, una guitarra de gran precio y con la potencia y estilo sonoro de una Les Paul. 

Los micrófonos P-90ST y P-90SR (la “S” significa “slug” o babosa por su traducción en español) que vienen en la Gibson Les Paul Melody Maker entregan una gran variedad y rangos de tonos para géneros tan diversos como jazz, blues y rock con un golpe de percusión, brillante en la pastilla del puente (treble) y limpio, articulado y claro en el mástil.

El tono vintage se da gracias a los imanes tipo Alnico V, que se hicieron muy famosos en las modelos clásicos Gibson ES-125 de finales de los años cuarenta; la versatilidad sonora se debe en gran parte a estos imanes, así como a las bajas frecuencias de las P-90 tradicionales. La combinación se mantiene y se agrega más poder pero sin perder esos tonos sensibles.

El coil del mástil tiene el mismo tipo de alambrado simple y está fabricado con la tradicional técnica de las P-90. Sin embargo la pastilla del puente tiene otro tipo de alambrado que aumenta el número de frecuencias y logra que la potencia de ambas pastillas sea igual. Esto ayuda a mantener los mismos niveles cuando se cambie de pastilla a pastilla, pero el micrófono de la mitad tiene un sonido que mezcla lo mejor de ambas cuando se combinen. Este sistema usa técnicas de humbucking paralelo que logra minimizar el zumbido.