Todos tenemos muy presentes a Les Paul, el guitarrista. Muchos nos colgamos un pedacito suyo casi cada día, cuando tocamos nuestras queridas guitarras que, ya sabéis, llevan su nombre. Muchos devoramos sus grabaciones y estudiamos concienzudamente su estilo.
 
Y algunos hemos tenido la ocasión de disfrutar de su maestría y su sutil tacto sobre el diapasón mientras aún estaba en vida, en alguno de los conciertos del Iridium, ese club neoyorquino en el que pasó sus últimos años. Pero el genio de este inolvidable guitarrista, que habría llegado nada menos que a su centésimo cumpleaños de haber seguido con nosotros un par de añitos más, iba mucho más allá de su dominio de las seis cuerdas...
 
Les Paul era, en el fondo, un innovador. Lo fue como músico, uno de los grandes renovadores de los años 30 junto a nombres como Django Reinhardt. Pero también en otros ámbitos. Muy concretamente, el de la ingeniería musical. A él le debemos, por supuesto, el diseño inmortal de la Les Paul, algo que muchas veces parece olvidarse: su nombre está ahí porque construir una guitarra que venciera los problemas a que se enfrentaban los guitarristas en los comienzos de la amplificación fue un empeño suyo. En su cabeza fue cristalizando durante años la idea de un instrumento que no sucumbiera al feedback incontrolable de las primeras guitarras electrificadas, que ofreciera mejor control de volumen y más sustain y riqueza tímbrica.
 
Necesitó años y un continuo ejercicio de prueba y error hasta que, finalmente, la Les Paul, bajo sus especificaciones, llegará a convertirse en una realidad en 1952. El que sería uno de los proyectos de su vida y por el que más se le recordaría, incluso pudo llegarle a costarle la vida, tras sufrir una electrocución en su apartamento de Queens mientras realizaba algunas pruebas. Le costó dos años recuperarse...
 
Pero la pasión de Les Paul por la ingeniería y la invención venía de atrás: su primer invento fue el soporte para armónica. Sí, ése que usan algunos músicos para tocar otro instrumento mientras la armónica permanece al alcance de la boca, y que corresponde a una patente que Les Paul registró en su adolescencia. Por aquel entonces, dice la leyenda, ya empezó a experimentar con la amplificación y la grabación, intentando combinar la aguja de un gramófono con su guitarra acústica...
 
Precisamente en el proceloso mundo del estudio es donde, seguramente, más le debe la industria de la música moderna a good old Les. El guitarrista fue uno de los primeros y principales pioneros – y esto es algo mucho menos conocido que su relación con la guitarra - en la grabación multipista. Esta técnica que tenemos tan asumida hoy en día y que nos permite crear música repleta de capas de instrumentos y matices, no estaba precisamente desarrollada cuando Les Paul comenzó a experimentar con las posibilidades de combinar varios grabadores de cinta al mismo tiempo. De hecho, como cada avance tecnológico, sufrió su propia dosis de menosprecio y suspicacias, como puede apreciarse en la necesidad del alegato sobre los valores como músicos de Les Paul y su mujer y compañera de fatigas, Mary Ford que, tras varios minutos de explicaciones y demostraciones marcadas por el característico humor de Les, hace el presentador de este vetusto programa televisivo:
 
Haciendo magia, decían. Y eso es precisamente lo que hizo Les hasta el final de sus días, aunque su magia provenía únicamente del talento, la creatividad y el trabajo diario. En aquellos, tiempos, pues, se reveló como un profundo innovador. Su primer single realizado mediante la técnica del multi-tracking fue Lover (When you're near me), grabado en su propia casa en1948. Sin embargo, desde los años 30 venía ya experimentando con discos de acetato: grabando uno, reproduciéndolo después mientras añadía una nueva “pista” de guitarra en el siguiente, etc. Cuando aparecieron los grabadores de cinta, el talento de Les Paul definitivamente explotó, y comenzó incluso a usarlos en directo y en el programa de radio que tenía. Con Ampex desarrolló un 8 pistas que tardó tres años en completar, y tanto en radio como en televisión, el bueno de Les se convirtió en un promotor y educador en todo lo que tenía que ver con la grabación multi-pistas, como puede apreciarse en el vídeo anterior.
 
En el que os dejamos para finalizar este pequeño repaso al Les Paul inventor y la importante impronta que ha dejado en el mundo de la música, puede apreciarse cómo este siempre sonriente guitarrista siguió innovando hasta el final de sus días. Les, se te echa de menos...