No se debe de sorprender uno de que aquellos que no están directamente dentro de la esfera del mundo de la guitarra observen el sin numero de oportunidades a nuestro alrededor y piensen que somos seres privilegiados. Y es que los que nos expresamos a través de la guitarra lo somos, sin lugar a duda.
 
El vehículo que utilizamos para hacer nuestro arte tiene tantas facilidades y ventajas a nuestra disposición que seríamos ingratos de primer orden si no lo reconociéramos. Tocamos un instrumento capaz de líneas y acordes, base sonora de numerosos géneros musicales, ideal para el acompañamiento personal, portátil, y apreciado por multitudes en diferentes naciones y culturas. Realmente hemos sido bendecidos.
 
En esta oportunidad vamos a enfocarnos en las opciones y posibilidades disponibles para un guitarrista dentro del ámbito del pop/rock. En particular hablaremos de cual de estas es la mas idónea para cada cual, dependiendo por supuesto de su talento e inclinaciones musicales.
 
Primeramente está el solista. ¿Te interesa cantar y componer tus propias canciones y acompañarte a ti mismo con las seis cuerdas? Muy bien, pues entonces es hora de decidir como canalizar esos deseos e inclinaciones. Lo primero es tomar en cuenta si se quiere realizar esta inquietud como cantautor o como líder de una banda. Podemos decir que si la interpretación propia de tus composiciones es lo más vital para ti y quienes te acompañen—si es que acaso crees necesitar acompañantes—funcionan más bien como entes que proporcionan matices y colores adicionales a tus canciones, el camino del cantautor es realmente la opción a escoger.
Ahora bien, si consideras que tus canciones requieren del intercambio que proporciona un grupo de músicos cuyos aportes y colaboración podrían darle a tu música una serie de detalles que probablemente no estén a tu alcance, es hora de armar una banda, pues.
 
Si no cantas y solo compones música o simplemente tienes buenas ideas musicales que crees que podrían beneficiar a una labor colectiva, parecería ser que formar parte de una banda es una opción ideal en este caso. Si acaso dominas bien la guitarra y no te interesa una situación fija en cuanto a colaborar con una banda específica, podrías encontrar bastante satisfacción personal como acompañante de un artista solista en particular o de artistas diversos. Debemos aclarar que esto es un asunto que requiere de la habilidad de poder adaptarse a una variedad de situaciones musicales con cierta facilidad y fluidez. Además de que para estar regularmente activo en este tipo de esfera se requiere establecer numerosas relaciones personales que ayuden a mantenerte ocupado en ese sentido.
 
Las mismas reglas de juego se aplican al guitarrista de estudio. Aunque se podría decir que la presión y exigencias del la posición son algo mas intensas que en el caso del acompañante. Esto se debe a que se cuenta con un tiempo limitado para llevar a cabo la labor llamada a realizar, pues cuando se está grabando se toma muy en cuenta el tiempo que toma hacer una producción debido al costo de los estudios de grabación. Entonces el productor y/o el artista estarán bien pendientes al reloj, por lo cual se requiere de alguien que posee el talento, equipos adecuados, y la facilidad de tocar exactamente lo pautado y/o de improvisar de manera ligera si así lo requiere la sesión. Y hacerlo de manera profesional en el menor plazo de tiempo posible. Por otro lado, esta vertiente tiene una variable interesante: a veces lo que se requiere para una producción o una canción en particular es un guitarrista con un sonido identificable y muy particular, mientras que entras ocasiones lo que buscan es  una especie de guitarrista camaleón que se adapte de manera rápida y certera a una variedad de instancias musicales y hacerlo de forma convincente antes de que se tome un receso para comer.
 
A final de cuentas lo mas importante es estar claro y conciente de cual de estas opciones es la que se desea explorar en serio y si se tiene la paciencia y destreza para asumir el compromiso que cada opción ofrece. Sin lugar a dudas todas ellas ofrecen recompensas y satisfacciones artísticas diferentes y es también posible que se pueda uno desempeñar en todas o una combinación de ellas, si se quiere. Como siempre, lo vital es divertirse y sentirse en la mejor de las disposiciones para asumir el papel que uno ha decidido desempeñar.