Cuando uno está aprendiendo a tocar la guitarra, la respuesta a ciertas dudas no siempre resulta obvia. Si uno no tiene profesor, la cosa es tan sencilla como preguntar, claro. Pero en el mundo de la guitarra todos, antes o después, acabamos optando por alguna vía autodidacta, ya sea por necesidad, convicción o falta de tiempo.
 
Y aunque nunca nos cansaremos de recordar la importancia de contar con un buen profesor si uno realmente quiere crecer guitarrísticamente, especialmente durante las primeras etapas, lo cierto es que encontrar lugares donde solventar cuestiones que no acabamos de comprender al agarrar la guitarra siempre se agradece. ¡Bastante tenemos al principio con lidiar con seis cuerdas y cuatro dedos que no obedecen como para tener que estar dando vueltas por Internet buscando respuestas!
 
A fin de cuentas, la guitarra es una experiencia que puede llegar a ser tan aural como oral: se aprende mucho al ver y tocar con otros guitarristas, pero en ocasiones es inevitable tener que preguntar cómo demonios se hace eso. Por eso, inauguramos una nueva sección donde iremos dando respuestas a algunas preguntas que vemos o nos hacen con frecuencia. Para algunos pueden resultar cuestiones obvias, pero para otros, un simple momento de “oh, así que así es como se hace” puede abrir nuevas a insospechados caminos que recorrer con la guitarra. Así que, aquí van, nuestras Respuestas sencillas a grandes preguntas de la guitarra:
 
¿Por qué puedo conseguir armónicos artificiales en unas guitarras y otras no?
 
Los armónicos principales son una de esas cosas en la guitarra que enganchan como una droga. ¿O no? No podrás negar que el día que aprendiste, por ejercicio o por accidente, que rozando ligeramente la cuerda con el costadito del pulgar justo después de pulsarla con la púa conseguías hacerla gritar, te pasaste las siguientes horas lanzando armónicos a diestro y siniestro con cara de bobo. Todos hemos pasado por ahí, sintiéndonos un poquito más cerca de algunos de nuestros héroes, como Zakk Wylde, Steve Vai o Billy Gibbons.
 
Ya habrás comprobado, no obstante, que este tipo de armónicos robados son peliagudos: solo ocurren en algunos puntos a lo largo de la cuerda, y en general necesitan de dosis generosas de volumen (que no necesariamente ganancia) para poder ser convocados en todo su esplendor. Es normal, por tanto, que a veces alguno que otro se resista. Pero, ¿por qué con algunas guitarras resulta imposible lograr esos armónicos artificiales tan condenadamente divertidos?
 
La respuesta probablemente se halle en el propio instrumento, más que en tu forma de tocar. Y seguramente tenga que ver con uno de estos dos elementos: trastes o pastillas. En el primer caso, puede ser simplemente que o bien por la curvatura del mástil o por la acción de la guitarra, las cuerdas lleguen a rozar los trastes mientras vibran, lo que aniquilará cualquier armónico al instante. La solución: darle un poco más de curvatura al mástil ajustando el alma, u optar por una acción un poquito más alta.
 
En el segundo caso, las pastillas pueden estar demasiado altas, y su campo magnético impiden que la cuerda vibre completamente libre. Lo que también obstaculizará la naturalidad del armónico artificial (no, no es un chiste). En este caso, la cosa se arregla con algo tan simple como bajar un poco la pastilla: obtendrás más sustain, más tono y, por supuesto, armónicos más chillones y vivos. Precisamente como queremos que sean.
 
¿Cómo puedo hacer que mi sonido distorsionado sea más “grande”?
 
¡Ah, esa obsesión nuestra con sonar más grande que la vida! Todos lo buscamos, por supuesto, pero algunos lo hacen en el lugar equivocado. Porque esta pregunta tiene una respuesta bien simple: si quieres que tu sonido distorsionado suena más grande, ¡baja la distorsión!
 
Puede parecer paradójico, pero no lo es. Cuando tocas solo en tu habitación, a la ganancia le prestas la atención mínima. Es decir, subirla hasta lograr el tipo de saturación que te gusta y listo. En directo, en un contexto de banda, y especialmente si hay otras guitarras en la formación, teclados, batería acústica, etc. en la formación, la cosa cambia notablemente. Tu sonido saturado puede enterrar tu guitarra en la mezcla sin que acabes de comprender exactamente por qué.
 
Antes de volverte loco y ponerte a girar potes y añadir pedales, prueba lo más sencillo: baja tu ganancia, sin miedo, hasta un tercio de lo que tienes, incluso, y notarás como, manteniendo más o menos el mismo timbre, ganarás dinámica y pegada, tu ataque dejará de estar enterrado bajo tus compañeros de banda y tu propia saturación, y tu guitarra saltará hacia delante.
 
¿Cómo puedo conseguir un vibrato más consistente?
 
Siendo una de las herramientas más expresivas en el arsenal de un guitarrista, el vibrato es también una de las que más fácil puede resultar ejecutar mal. Y no es solo que pueda sonar mal, sino que esa mala ejecución se convierta en un hábito que acarrees durante toda tu vida sin saber exactamente qué estás haciendo mal.
 
Hay dos formas de realizar vibrato: la que habrás visto mil veces a guitarristas como Eric Clapton, que dejan  la mano completa colgando prácticamente del dedo que pisa la cuerda y ejecuta el vibrato como dejándose llevar por la fuerza de la gravedad, o el preferido de quien esto suscribe, en el que la mano no suelta el mástil. En éste, es importante tener en cuenta que el vibrato (como el bending) no se realiza con los dedos, sino con el movimiento circular del antebrazo (como si el brazo fuera un eje que arranca en el codo, desde donde se realiza el movimiento). Esto permite mayor control, menor esfuerzo y, por tanto, un vibrato mucho más homogéneo y fluido.
 
Así que, empieza por ahí: analiza cómo realizas físicamente el vibrato. No tendríamos miedo en apostar a que mucha de esa inconsistencia que acusas tiene que ver con una técnica poco precisa. Prueba, por ejemplo, a tocar frente al espejo, y rápidamente notará si cada uno de los pequeños bendings que componen un buen vibrato están bien ejecutados o no. Te aseguramos que si visualmente percibes alguno mal realizado, el sonido tampoco será bueno. Aprovecha las pistas visuales para corregirlo.