Riffs demoledores, fraseos a toda velocidad, armonías que son puro drama, y un sonido arrollador. El metal, en todo su amplio espectro, es sin duda el género más brutal de cuantos se dejan ver por el mundo de las seis cuerdas. Denso, complejo y, a la vez, directo como un uppercut en plena mandíbula. Sus guitarristas, además, suelen exhibir algunas de las mejores cualidades, teniendo que aunar en un solo cuerpo un espléndido estado de forma en el que la técnica solista y el sentido rítmico son tan importantes como el ceño fruncido y el headbanging.
 
En nuestro propósito de seleccionar a los mejores guitarristas de metal, nos encontramos ante una tarea gargantuesca... Son muchos, demasiados. Así que, como primer plato, nos centramos en los que no solo ostentan ese esquivo título de “guitar hero”, sino que, además, lo hacen con alguna de nuestras guitarras en las manos. Bien porque su estilo está indisolublemente ligado a una Gibson, o porque con una han escrito unos cuantos capítulos de su leyenda, presente o futura. ¡Disfrutad la lista!
 
Tom Morello (Rage Against the Machine, Audioslave)
Lo suyo no es estrictamente metal, ya que el guitarrista de Rage Against the Machine (y luego Audioslave) se forjó un nombre dentro de ese género híbrido que se dio en llamar rap-metal. Pero, eh, nuestra palabra mágica está ahí, y no se puede negar que lo de Tom Morello proviene, en buena medida, de guitarristas como Page y, especialmente, Tony Iommi, al que siempre ha señalado como una influencia esencial. Luego están, claro, sus devaneos con el rap y el hip hop, que asumió en su estilo con la misma facilidad con que se aporrea un power-chord. Pero ahí está la gracia y por lo que merece un puesto aquí: no en vano es uno de los guitarristas más creativos e innovadores de las últimas dos décadas.
 
Robb Flynn (Machine Head)
No es solo el líder y cantante de la ya clásica banda Machine Head, sino que también es su guitarrista y, a día de hoy, el único miembro original que queda en la misma. Hay que decir también que Machine Head es una de las pocas formaciones que se mantiene en pie y que sobrevivió, con sobriedad y una digna evolución, a aquella etiqueta en la cayeron bandas de muy distinto pelaje: el nu-metal. Flynn, además, tiene algo especial con la Flying-V, hasta el punto de tener su propia signature de Epiphone: la Rob Flynn Love/Death Baritone Flying-V.
 
Buckethead
Muchos no conocieron al estrambótico guitarrista del cubilete de KFC en la cabeza hasta que Axl Rose lo fichara para una de las primeras alineaciones de los nuevos Guns N' Roses que capitanea. Pero lo cierto es que Brian Patrick Carroll llevaba ya mucho tiempo dando guerra con la guitarra. Este ecléctico multi-instrumentista no le da solo al metal, pero cuando lo hace... ¡madre mía! Su técnica prodigiosa le ha valido estar en lo más alto de unas cuantas listas de “guitarristas veloces”, pero también se le ha ubicado entre los más innovadores. Ha colaborado con muchos grandes nombres, aunque normalmente desarrolla su carrera en solitario. Y, muy habitualmente, con una Gibson Les Paul, de la que también tiene su propia versión signature: la Buckethead Signature Les Paul.
 
Adam Jones (Tool)
Armado con una Gibson Les Paul Custom Silverburst, el guitarrista de Tool dejó su impronta en esa nueva hornada de metal (metal underground le llamaban unos, progresivo otros...) que surgió en los 90 y que poco tenía que ver con aquél otro frente de lo “nu”. Su talento para el riff es innegable, y lo acompaña de un gusto exquisito para lo experimental y también lo evocador, sin perder un ápice de agresividad. Sin duda, uno de los grandes guitarristas de los últimos 20 años...
 
Brent Hinds / Bill Kelliher (Mastodon)
Un favorito personal de quien esto suscribe (¿no lo son todos?), el dúo guitarrístico al frente de Mastodon merece un hueco en esta lista por derecho propio. No solo llevan años demostrando una facilidad pasmosa para navegar entre diferentes estilos de metal, exhibiendo una técnica envidiable y un gran gusto melódico, sino que han convertido a Mastodon en una de las formaciones más interesantes y excitantes del panorama metalero más reciente. Además, lo hacen habitualmente con guitarras Gibson: Les Pauls, Flying-Vs, Explorers... ¡Yeah!
 
Michael Schenker (Scorpions, UFO, Michael Schenker Group)
Cruzamos el Atlántico para señalar con el dedo y sin pudor a uno de los más grandes guitarristas de metal que ha dado el Viejo Continente: Michael Schenker. No es solo que sentara unos cuantos pilares del metal europeo con Scorpions o UFO, sino que a lo largo de los años ha desarrollado un estilo tan personal y casi fundacional que no es raro verle en publicaciones especializadas como protagonista de alguna de esas secciones de tipo “aprende a tocar como...”. Durante muchos años, además, su guitarra inseparable era una Gibson Flying-V.
 
Kirk Hammett (Metallica)
Qué decir a estas alturas de uno de los guitarristas solistas que más huella han dejado no solo en la historia del rock, sino en la mente de un par de generaciones a las que su técnica y su estilo compositivo ha influido definitivamente. El autor de tantos y tantos solos que muchos podemos silbar nota por nota de memoria, cuenta además con su propia Kirk Hammett Flying-V signature. Y no es raro verle en directo usando alguna Les Paul en temas tan míticos como Fade to Black. ¡Ahí es nada!
 
Zakk Wylde (Ozzy Osbourne, Black Label Society)
Otro guitarrista con un estilo tan personal y una impronta tan profunda en el mundo del metal que tener que presentarle en unas pocas líneas da casi vergüenza. Maestro de los pinch harmonics, Wylde se hizo popular como guitarrista de Ozzy Osbourne tras la trágica muerte de Randy Rhoads. Más tarde fundó Black Label Society. ¿Su instrumento más reconocible? La Gibson Les Paul Bullseye, con ese diseño gráfico tan característico.
 


Randy Rhoads (Quiet Riot, Ozzy Osbourne)
El propio Zakk Wylde le ha calificado como su principal influencia, y todo amante del buen metal que se precie sigue llorando su demasiado temprana desaparición provocada por un accidente de avión. Fue el guitarrista elegido por Ozzy para su nueva aventura en solitario tras su salida de Black Sabbath, y en seguida surgió una química que nos ha dejado temas míticos como Crazy Train y Mr. Crowley. De formación clásica, el talento de Randy no era de este mundo. Así lo atestiguan la cantidad de grandes guitarristas que le citan como influencia, y el que, pese a su corta trayectoria, siga siendo considerado uno de los más grandes guitarristas de la historia.
 
Tony Iommi (Black Sabbath, Heaven & Hell...)
Y no podía ser de otro modo: en el puesto de honor de esta lista tenía que ocuparlo, por necesidad, el padre del metal. Que no es otro que Tony Iommi, quien armado con su inesperable Gibson SG sentó las bases de lo que sería el género desde el primer acorde de Iron Man. Y, en fin, que el Top 3 de esta lista lo ocupen guitarristas que han trabajado codo con codo con Ozzy Osbourne no sabemos muy bien qué quiere decir...